El Virus del Papiloma Humano (VPH)

El papiloma humano puede prevenirse desde una edad muy temprana.

De acuerdo a las cifras presentadas por Centro de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC), las mujeres de raza hispana tienen la tasa más elevada de Cáncer de Cuello Uterino asociada a VPH, todos los años se están contabilizando 900 casos nuevos de cáncer de vagina y 4000 casos nuevos de cáncer de vulva asociados al VPH. Pero las estadísticas de las secuelas del VPH no sólo afectan a las mujeres sino también a los hombres donde cada año se registran 1300 nuevos casos de cáncer de pene y 2% de cáncer de recto y para rematar también hay que contabilizar el aumento de casos de cáncer orofaringeo.

El Virus del Papiloma Humano conocido popularmente como VPH es un agente infeccioso de origen viral y que se transmite a través de las relaciones sexuales (ETS: Enfermedad de Transmisión Sexual) y que se caracteriza por generar verrugas que pueden aparecer en diferentes partes del cuerpo humano tales como: Vulva, vagina, pene, ano, boca y garganta.

Las infecciones por VPH se clasifican en infecciones de bajo riesgo y de alto riesgo. Las de bajo riesgo generalmente son asintomáticas (sin síntomas) y pueden desaparecer y en otras ocasiones se manifiestan con la típica lesión verrugosa en alguna de las zonas del cuerpo que hemos señalado anteriormente. Y para el caso de las consideradas de alto riesgo, la lesión dura muchos años y puede presentar cambios importantes que las hacen convertirse en lesiones cancerosas y los síntomas se manifestaran de acuerdo a cada una de éstas zonas. Por ejemplo, las verrugas en la piel y zonas genitales se caracterizan por aparecer como pequeños bultos o grupos de bultos y pueden ser pequeñas o grandes, planas o elevadas, o tener forma de coliflor. Y en el caso de las afecciones causadas por el sexo oral el VPH puede ocasionar cáncer ubicado en la parte de atrás de la garganta, las amígdalas y base de la lengua.

¿Cómo se hace el diagnóstico?

En el diagnóstico juega un papel muy importante el interrogatorio del paciente para la elaboración de la historia clínica donde se determinan los detalles de su vida sexual y para el caso de las lesiones (verrugas) se hace el estudio histopatológico para verificar si estamos ante la presencia de una lesión por VPH u otra patología de piel o tejido blando.

En cuanto al tratamiento, hasta los momentos no existe un tratamiento médico, para ello sólo se actúa de forma quirúrgica en los casos de lesiones malignas de cuello uterino con la extirpación de una parte del mismo o la destrucción de la verruga con la aplicación de la crioterapia o el láser.

La medida preventiva fundamental es el sexo seguro y también la aplicación de la vacuna (que sólo sirve si la persona no ha sido infectada con VPH) para los pre-adolescentes entre 11 y 12 años y el CDC recomienda que la vacuna también se aplique a todas las personas hasta los 26 años de edad (si no se han vacunado) y para las personas entre 27 y 45 primero deben consultar con su médico tratante.