Acusan a La Luz del Mundo de explotación sexual y laboral; la iglesia lo niega

Testigo demanda a la Luz del Mundo por abuso sexual y laboral durante 22 años. Foto cortesía.

Una joven estadunidense que radica en Ensenada denunció en conferencia de prensa que fue víctima de abuso sexual desde los nueve años de edad y laboral desde su adolescencia en la iglesia La Luz del Mundo.Sochil Martin, de 33 años, declaró que desde niña abusaron de ella sistemáticamente Samuel Joaquín Flores, el fundador de la iglesia La Luz del Mundo, y posteriormente el hijo de éste, Naasón Joaquín García.

Martin presentó una demanda federal contra la iglesia y contra Naasón García, a quienes

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acusó de ser una “mafia” que explota sexualmente a menores de edad, trafica personas y abusa económicamente de sus seguidores.

El abogado de Martín, Jeff Anderson, dijo que La Luz del Mundo es “una operación internacional” de explotación sexual y laboral, y aseguró que “en 38 años de practicar jurisprudencia jamás había visto tales niveles de hostigamiento” contra una persona que testifique contra esa iglesia.

Sochil Martin ya había dado el año pasado al fiscal general, Xavier Becerra, uno de los cuatro testimonios con los que el estado de California presentó 26 cargos criminales contra Naasón Joaquín García, precisamente por explotación sexual y tráfico de personas.

Martín presentó ahora una demanda civil separada de la de California. El documento dice que “desde los nueve años, mi propia familia y mi comunidad me enseñaron que mi alma eterna dependía de complacer sexualmente al apóstol de la Luz del Mundo”.

La joven explicó que desde niñas, a las menores elegidas para complacer al líder de la iglesia les enseñan a aprender de memoria pasajes bíblicos que hablan de sumisión sexual y les explican que si Naasón Joaquín y otros líderes son representantes divinos, se les debe de complacer como se ve en esos pasajes bíblicos.

Martin dijo que “durante 22 años viví para trabajar, mentir, viajar y dar mi cuerpo para una organización que me vio nada más como ganancia financiera y placer sexual”.

“Cientos, si no miles de niños, antes y después de mí han sufrido el mismo destino”, advirtió la mujer a quien su esposo, también ex miembro de La Luz del Mundo, acompañó a la conferencia de prensa.

“Varias generaciones de niños que han crecido en La Luz del Mundo han sido forzados a ser sirvientes sexuales para el apóstol”, declaró Martin, quien dijo que compartía su historia para poner fin a lo que pasa en esa iglesia.

“Las niñas que deberían de estar jugando con sus amigas y disfrutando sus vidas, pasan el tiempo aprendiendo como bailar y cómo tocar a los apóstoles de la Luz del Mundo”, agregó.

Denunció que cuando las menores tratan de resistirse a esa clase de vida, sus propias familias ejercen coerción para que continúen.

Martin dijo ser cuarta generación en su familia de seguidoras de La Luz del Mundo y que en cada una de esas generaciones hubo abuso y explotación sexual, desde su bisabuela.

La mujer dijo que el último año que sirvió a Naasón Joaquín García, entre el 2015 y 2016, ya casada, fue el peor de todos por lo que el líder de La Luz del Mundo le obligaba a hacer, y que no quiso detallar en conferencia porque dijo que se removería su dolor.

Martin decidió dejar la iglesia cuando su esposo vio en el celular de la mujer mensajes pornográficos que le enviaba Nasón Joaquín.

Dijo que su esposo exclamó que “eso no es religión, es una empresa de explotación”.

Según el matrimonio y su abogado, después de oponerse al control de la iglesia, comenzaron a enfrentar hostigamientos tanto en Ensenada como en California.

La iglesia La Luz del Mundo negó por su parte las acusaciones y enfatizó que contra el testimonio de Martin estarían los de cientos de miles de creyentes que apoyan a Naasón Joaquín García.

El líder de esa iglesia permanece preso en California desde el año pasado.

Sochil Martin. Cortesía.