Suspende venta de pesticida que daña el cerebro, sin embargo, la administración Trump aún se niega a prohibir su uso

En los campos agrícolas la mayoría de los trabajadores son de hispanos que con el paso del tiempo resultan afectados con los pesticidas.

Corteva Inc, anteriormente Dow Chemical, dio a conocer que dejará de vender el pesticida clorpirifós, un agente nervioso que está relacionado con el daño cerebral en los menores. Corteva es el mayor productor de clorpirifós en los Estados Unidos.

Earthjustice y sus clientes han liderado la lucha contra este pesticida, por lo que demandaron a la administración Trump para obtener una prohibición. Sin embargo, el pleito está en curso.

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“Ya es hora de que Corteva deje de vender un pesticida que daña el cerebro de los niños y envenena a los trabajadores agrícolas. Sin embargo, el gobierno debe adoptar una posición y prohibir este producto químico,” dijo Marisa Ordonia, abogada asociada sénior de Earthjustice. “Hay otros fabricantes de clorpirifós y el pesticida aún se permitirá en los alimentos importados. Mientras celebramos esta victoria, continuaremos luchando para proteger a los niños del clorpirifós y otros pesticidas que dañan el cerebro”.

El clorpirifós es un organofosfato (OP), es decir, una clase de productos químicos que incluye el gas nervioso sarín. Desarrollados por primera vez por los nazis para la guerra química en la Segunda Guerra Mundial, los OP se reutilizaron más tarde para usos agrícolas. El clorpirifós es solo uno de los muchos pesticidas utilizados en fresas, manzanas, cítricos, brócoli, maíz y otros productos. De hecho, el clorpirifós es uno de los insecticidas más comunes en los Estados Unidos, por lo que sus residuos de también se pueden encontrar en el agua potable.

Los trabajadores agrícolas y las familias rurales —en su mayoría de origen hispano — están más expuestos, pero los consumidores en todo el país también están en riesgo, dado el uso generalizado de clorpirifós. Después de una serie de demandas y apelaciones dirigidas por grupos representados por Earthjustice, la Agencia de Protección Ambiental dijo en agosto que el clorpirifós se puede usar en frutas y verduras, aunque los estudios muestran que incluso las bajas exposiciones al clorpirifós en bebés y menores están vinculadas a un coeficiente intelectual reducido, trastornos de atención y autismo.

Poco después, Earthjustice y sus clientes entablaron una nueva demanda. Mientras tanto, varios estados están a punto de implementar o considerar la prohibición del clorpirifós, incluidos Hawái, Nueva York y California.