¡En espera! de que la paguen lo que le adeuda el gobierno mexicano como ex bracero; Don Jesús Alvarez narró su experiencia

Don Jesús expresó su confianza de que el gobierno mexicano le pague lo que se le prometió. Foto: Horacio Rentería/El Latino SD.

ESCONDIDO, CA.- Todavía están muy fresco en la memoria de Don Jesús Alvarez Guillén, aquel año de 1960 cuando fue contratado como bracero.

“Me tocó (por vez primera) en Blythe, California; de ahí me mandaron a Calipatria, luego me cambiaron a Santa Ana y de ahí fui pa’ fuera. Me volví a contratar y me tocó en Stockton”, en la pizca de espárragos.

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Nacido “en un rancho” del estado mexicano Michoacán, recuerda que para entrar a trabajar a Estados Unidos, fue en Mexicali”, Baja California, –donde vivió cerca de 18 años- donde le dieron la tarjeta y luego de que lo desnudaran, en un centro de salud, para asegurarse que no tenía ninguna enfermedad, le dieron una tarjeta con la que pudo ingresar a este paía, narró.

Luego lo rociarían con desinfectante dentro de territorio estadounidense para que le dieran el  visto bueno por parte de las autoridades sanitarias y el gobierno federal, para comenzar a trabajar.,

Entrevistado dentro del llamado ‘Swap Meet’ de la ciudad de Escondido, dijo que luego trabajaría en campos agrícolas de Salinas y Fresno, California.

“Pizqué casi de todo”

¿En qué cultivos trabajaba en Salinas?, le preguntamos: “De toda clase de verdura. Pizqué casi de todo. En la uva, durazno, hígo, nectarín, en la limpieza del algodón, en casi todo, pero lo que nunca pizque fue naranta, limón, sandía ni melón”.

¿Cómo lo reclutaron o contrataron?, se le repreguntó:

“Nos daban una tarjeta por 45 días. Era una credencial, que por cierto, que yo la tenía todavía ahora cuando empezaron a dar el dinero de los braceros, pero me la robaron en Tijuana. La traía en la cartera y un día me robaron la cartera en Tijuana y ahí se fue. Hace como unos doce años”.

Denotando preocupación, sin embargo llegó al punto que le inquietaba: ¿Por qué él no recibió el dinero que a muchos de ellos le dieron mediante trámites  ante los legislatura de México.

Fue a la Casa Familiar de SY,  pero no me hablaron

“Algunos si lo lograron, yo no lo logré. Fui a una oficina de San Ysidro (La Casa Famliar de San Ysidro) ahí está una mujer que se llama Rosa, esa era la que ‘nos traiba ay’. A mi no me dieron el dinero, pero a mucha gente si se lo dieron, como $36,000 pesos, creo”. “Entonces, hace como 3 años que fui a preguntar y me dijo la muchacha que estaba esperando unas cartas de cobro. Pero ya nunca me habló, aunque tienen mi nombre y mi teléfono y yo tampoco fui. Quiero ir un día de estos, los primeros días de febrero a preguntarle que pasó”, dijo este ex bracero quien tiene alrededor de 14 años de vivir en la calle Midway de Escondido.

Dijo finalmente que hace un mes habló con un hijo suyo que vive en Mexicali y quien le dijo que el nuevo gobierno federal mexicano (encabezado