Platillos de esperanza, prepara comida para los más necesitados y contagiados de Covid-19

Silvana se encarga de preparar hasta 60 platillos cada semana para los más necesitados. Foto Silvana Alaniz.

SAN DIEGO.- Cerca de la frontera entre México y Estados Unidos hay un restaurante donde los platillos también se preparan con el corazón.

Cuando inició la contingencia sanitaria por el Covid-19, una mexicana dueña del establecimiento de comida comenzó una colaboración con la asociación civil Casa Familiar de San Ysidro para entregar alimento caliente a personas en situación vulnerable e incluso a quienes han resultado contagiados de Coronavirus.

- Advertisement -

“La CEO de Casa Familiar vino y contó que una persona le había llamado que no tenia comida y llegamos a la conclusión que queríamos ayudar a la comunidad y empezamos a regalar una vez a la semana estos platillos”, así recuerda cómo empezó todo Silvana Alaniz.

De esta manera, Silvana se encarga de preparar hasta 60 platillos cada semana para los más necesitados a través de un programa que lo titularon “Comida con Causa”.

“Yo me encargo de la elaboración de la comida y la organización sin fines de lucro (Casa Familiar) es la que decide a quien entregar la comida, ya sea personas en situación de pobreza y pacientes con Covid los cuales ellos tienen sus protocolos para la entrega exitosa sin riesgo de contagios”, informó Silvana.

Para preparar cada alimento hay un equipo especial con el que cuenta Silvana: sus 5 hijos.

Esta noble labor ha logrado que poco a poco se sumen voluntarios.

En cuestión de meses, Silvana ha llevado un plato caliente cargado de amor a más de mil doscientas personas.

“Para que la comida quede perfecta el ingrediente secreto que le ponemos son pizcas de amor”, dijo con orgullo.

SUS ORÍGENES LA MARCARON

Silvana era apenas una niña cuando llegó a Estados Unidos acompañada de su madre y sus hermanos.

Cumplir el sueño americano era el objetivo principal para su familia.

“Llegamos a Estados Unidos y yo creo que fue una experiencia muy fuerte como todos los migrantes”, confesó la mexicana radicada en California.

Originaria de Guadalajara, la tapatía llegó sin conocer el idioma del país de las barras y las estrellas.

Hoy es una mujer noble con dotes culinarios que le permitieron emprender su negocio en la zona de San Ysidro.

Sin saberlo se convertiría en emprendedora con causa con estas entregas de platillos que realiza sin esperar nada a cambio.

Una labor que realiza justo a unos cuantos kilómetros de su México querido.

Historias como la de la señora Alaniz se cuentan por miles en Estados Unidos pero muy pocas salen adelante y se dan tiempo para ayudar.

De niña recuerda que había momentos que faltó la comida del día en su mesa y con ese recuerdo hoy brinda alimento a los más necesitados.

“Hoy tenemos la bendición de poder bendecir a alguien con un plato de comida en la mesa”, finalizó.