El centro de detenciones solo da mascarillas a quienes firman que no es responsable si se contagian

Manifestantes en protesta desde sus autos exigen liberar a todos los migrantes del centro de detenciones para prevenir contagios de Covid 19. Foto de Manuel Ocaño

El centro de detenciones en Otay Mesa finalmente entregó mascarillas a migrantes detenidos luego  de que se supo de por lo menos once casos de contagio, pero solamente entregó cubre bocas a los migrantes que firmaron un documento impreso en inglés en el que liberan a la prisión privada de toda responsabilidad sobre su salud.

La cárcel privada propiedad de la corporación Core Civic entregó las mascarillas a quienes firmaron el documento semanas después de que un grupo de migrantes iniciara una huelga de hambre para pedir que les dejaran salir con grilletes electrónicos para prevenir contagios.

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La semana pasada, una migrante temerosa de contagiarse comenzó a tratar de fabricar su propio cubre bocas y los celadores la rociaron con gas pimiento, presuntamente por producir un artículo sin permiso.

Hasta la semana pasada se sabía que seis migrantes y cinco empleados del centro de detenciones habían resultado positivos en pruebas sobe Covid 19.

Después de que esa información se filtró a la prensa,  la prisión privada evitó que se ampliara la información.

Sin embargo, cuando el centro de detenciones pasó a los migrantes los formularios en los que exige que se le libere de responsabilidad sobre contagios, uno de los migrantes pudo leer por teléfono el documento mientras desde la calle fue grabado.

“Entiendo que la máscara facial no proporciona completa protección en contra de la exposición al Covid 19 y que podría fallar en evitar la contracción de la enfermedad al usarla. Entiendo la necesidad de librar y mantener a Core Civic inocente de cualquier reclamo relacionado con el uso de la máscara facial”, leyó el migrante.

La organización que ha llevado a cabo protestas ante esa prisión, la Resistencia a la Detención en Otay Mesa, hizo notar que la entrega de las mascarillas ha sido demasiado tardía y pone en riesgo a unos mil 200 migrantes y a centenares de empleados de la cárcel privada.

“El retraso de Core Civic en proporcionar mascarillas a los inmigrantes detenidos, especialmente cuando este tipo de equipo se había proporcionado al personal de Core Civic, es inhumano e irresponsable”, dijo Mindy Pressman, portavoz del grupo.

“Que Core Civic obligue a las personas, que no tienen otros medios para obtener mascarillas para protegerse de este virus mortal, a firmar primero una exención de responsabilidad hace aún más evidente que las prisiones con fines de lucro son una vergüenza nacional”, dijo.

Su organización destacó que “el deplorable trato de Core Civic a las personas que están en su cuidado nos pone en riesgo a todos, incluso a quienes estamos fuera de las paredes del centro de detención. Una infección COVID-19 en cualquier lugar es una amenaza para todas las personas en todas partes”.

La prisión solo ha permitido, hasta esta semana, que cuatro migrantes considerados de alto riesgo de contraer el Covid 19 salgan en libertad condicional con grilletes electrónicos.

Se trata de personas por las que la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) en San Diego preparaba una demanda colectiva para exigir su libertad por razones de salud, ya sea por embarazo, edad o por padecer de padecimientos crónicos; todas ellas consideradas de alto riesgo ante la pandemia.

“La detención de la oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) nunca debería ser una sentencia de muerte”, dijo la abogada de ACLU, Mónika Langarica.

“Instamos a ICE a continuar reduciendo su población de personas detenidas de acuerdo con las recomendaciones de los expertos en salud pública durante esta pandemia”, agregó la abogada.