Reunión urgente; hoy se reunirán funcionarios federales de EU y locales para buscar una solución a contaminación de playas de San Diego

La concurrencia de familias y personas que acuden a las playas de Imperial Beach a pescar, representa un foco de riesgo a la salud en tanto continúen los derrames de aguas negras provenientes del rio Tijuana. Foto: Horacio Rentería/El Latino San Diego.

IMPERIAL BEACH.- Mientras el alcalde de Imperial Beach, Serge Dedina, cuestiona el por qué el gobierno de la ciudad de Coronado no se ha unido a la demanda en contra del gobierno federal por la contaminación de las playas a causa de las aguas negras o residuales provenientes de México, el alcalde de esa ciudad, Richard Bailey, respondió que no demandarán y en cambio continuarán negociando con las autoridades federales.

Se adelantó que la tarde del jueves 6 de junios se reunirán representantes  de la Comisión Internacional de Límites y Aguas, Sección EU (UASIBWC); de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

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Como se informó con oportunidad, en la primera semana de marzo del 2018, los gobiernos de las ciudades de Imperial Beach y Chula Vista en conjunto con el Puerto de San Diego, la organización civil Surfrider Foundation y el gobierno del estado de California presentaron una demanda  (que ahora se encuentra en tribunales y por resolverse) en contra de USIBWC, cuyos funcionarios encabezan la reunión del jueves 6 de junio.

Previamente, un día antes, el miércoles 5, oficiales de la ciudad de Coronado, encabezados por el alcalde Bailey, anunciaron una reunión “de partes interesadas en el Centro Comunitario de esa ciudad, para abordar la contaminación en el Valle del Río Tijuana, que está forzando los cierres de la playa en el condado de San Diego”.

“Está comprometida”

“La Ciudad de Coronado está comprometida a encontrar soluciones sustentables a largo plazo para este problema que pone en peligro la calidad de vida de innumerables residentes y visitantes de la región”, declaró a un semanario de esa comunidad el jefe de gobierno del sur de la bahía de San Diego.

Pero Serge Dedina, alcalde de Imperial Beach y quien es conocido por su afición a la práctica del Surf y haber residido la mayor parte de su vida en esa ciudad vecina con loa frontera con México parece que se le ha agotado la paciencia y ya no quiere continuar oyendo de más promesas y retórica en un problema que se agrava día con día.

En una entrevista que este reportero le hizo a principios de febrero respecto a las declaraciones de funcionarios de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana, organismo operador del suministro de agua en la vecina ciudad y considerado como el principal responsable del derrame de aguas negras al mar,  Dedina atajó en forma categórica: “Mira, la CESPT y el gobierno de Baja California, tienen que hacer mucho más de lo que están haciendo y es importante que el gobierno mexicano invierta los recursos necesarios para mejorar el actual sistema de saneamiento”.

“Empujamos a México”

Y respecto al acercamiento o no que en este tema han tenido con el gobierno de México señaló que “ya contratamos una empresa y hemos tenido acercamiento con el Embajador de Estados Unidos en México, (James Jones) quien ya habló con el  entonces Delegado Federal  y ahora (virtual  Gobernador electo de Baja California) Jaime Bonilla Valdez y se acaba de reunir con Martha Bárcena, nueva Embajadora de México en Estados Unidos; entonces estamos empujando a México para que realmente resuelva el problema”.

De acuerdo con las propias autoridades federales (USIBWC), se llegan a derramar hasta 7 millones  de galones aguas residuales, diariamente, y aunque en menor medida, con frecuencia la oficina del Condado de San Diego, otra agencia que el alcalde ha criticado por lo que considera su inacción en el tema, acuerda cierres frecuentes de la playa por su contaminación .

Vale asimismo hacer mención asimismo que al cuestionamiento de cuál es la causa técnica del problema, la CESPT respondió a través de su portavoz de prensa que los derrames de aguas negras se originan en el mal estado en que se encuentra el llamado colector poniente.

Otro dato significativo es que de acuerdo con las propias autoridades del  fue uno de los principales promotores de la planta binacional que se construyó –y opera en San Ysidro, con personal de ambos países- para tratar las aguas residuales provenientes de México, pero el propio Dedina reconoce que es insuficiente para atender el grave problema de contaminación de aguas negras.

Y al preguntarle cuál sería entonces la posible solución, consideró que la única alternativa eficaz sería la ejecución del proyecto de la Presa OTIS, en Punta Banderas, Baja California, pues con el mismo se reciclarían las aguas negras.

Otra vez: colapso del colector poniente

Incluso en declaraciones recientes, al aún director ejecutivo de dicho organismo gubernamental, German Lizaola,  afirmó que las más recientes lluvias (ocurridas en abril y mayo de este año), ocasionaron que se colapsara el colector poniente y un derrame de alrededor de 9.4 millones de aguas negras que se internaron a las playas de San Diego.

De acuerdo con el Banco de Desarrollo de América del Norte (BDAN), con oficinas centrales en San Antonio, Texas, ese organismo crediticio y la CESPT a mediados de abril del año pasado “un acuerdo de subsidio por $1.17 millones de dólares, para un proyecto de rehabilitación de un colector principal (colector poniente), así como el reemplazo de algunos subcolectores relacionados y localizado en el área noroeste de Tijuana, Baja California”.

Los fondos

Agrega que el proyecto de financiamiento global es por $3 millones de dólares para “reducir el riesgo de fallas en las líneas que han provocado derramas de aguas residuales provenientes del río Tijuana, un cuerpo de agua transfronterizo”.

“El BDAN también otorga una subvención de asistencia técnica por cerca de $240,000 para financiar el nuevo estudio que identificará las mejores alternativas para administrar adecuadamente los flujos en el río Tijuana para disminuir los impactos adversos de la calidad del agua (que se vierten) al océano pacífico”.

Y concluye que “el proyecto colector poniente se financia a través del Fondo de Infraestructura Ambiental Fronteriza (BEIF) y el estudio a través del Programa de Asistencia para el Desarrollo del Proyecto (PDAP), ambos financiados por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA)”.

Romina es una mujer latina que desde hace muchos se ha dedicado a recoger las muestras de agua para determinar si está o no contaminada. Horacio Rentería/El Latino San Diego.


Aspecto frontal de la planta binacional, EU-México, que opera en San Ysidro y la cual ha sido insuficiente para resolver el conflicto internacional. Foto: Horacio Rentería/El Latino San Diego.

 


El Supervisor Greg Cox acompañado por el alcalde de Imperial Beach, Serge Dedina (a su derecha) y otros funcionarios. Foto-Archivo: Horacio Rentería/El Latino SD.