Causa incredulidad y enojo el anuncio del Presidente Trump de imponer arancel del 5% a México, a partir del 10 de junio

El Presidente Donald Trump de nuevo enciende la controversia al responder con una medida económica frente al fenómeno migratorio. Foto: Website de White-House.

SAN DIEGO.- Todo indica que el Presidente Donald Trump ha abordado el tema de la inmigración indocumentada como una obsesión personal, aunque nunca se ha podido diferenciar cuándo su postura obedece a su ideología, mero capricho o lo adopta como tema de campaña político-electoral.

Mientras el Congreso continúa reteniendo, especialmente por la presión de los Demócratas, que ahora son mayoría en la Cámara de Representantes,  la autorización de los fondos que el Presidente solicitó para la construcción del cuestionado Muro con México, Trump parece decidido a dificultarle la vida a su vecino del sur, que por otra parte no sólo sigue siendo incapaz de retener a sus propios trabajadores en el país, sino ahora se encuentra asediado por el continuo arribo de caravanas inmigrantes provenientes de Centroamérica.

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Después de múltiples  declaraciones y amenazas, el jefe del ejecutivo estadounidense lanzó, por fin, lo que parece ser un severo golpe a su vecino, por medio de un ‘twitt’ publicado el 29 de mayo.

“El 10 de junio, los Estados Unidos impondrán un arancel del 5% a todos los bienes que ingresan a nuestro país desde México, hasta el momento en que los inmigrantes ilegales ingresen a través de México y ingresen a nuestro país, STOP. La tarifa aumentará gradualmente hasta que se resuelva el problema de la inmigración ilegal”.

Los argumentos

Y como siempre ocurre en sus mensajes, el Presidente Trump detalló a los siguientes días sus argumentos para justificar su decisión: “El 90% de las drogas que llegan a los Estados Unidos llegan a través de México y nuestra frontera sur. 80,000 personas murieron el año pasado, 1,000,000 personas arruinadas. Esto se ha prolongado durante muchos años y no se ha hecho nada al respecto. Tenemos un déficit comercial de 100 mil millones de dólares con México. ¡Es la hora!”.

“Para no pagar los aranceles, si comienzan a subir, las empresas abandonarán México, que se ha llevado el 30% de nuestra industria automotriz, y volverán a Estados Unidos. México debe recuperar su país de los señores de la droga y los cárteles. ¡La Tarifa tiene que ver con detener las drogas y los ilegales!”, dijo.

Y concluye: “México se ha aprovechado de los Estados Unidos durante décadas. Debido a los Demócratas, nuestras leyes de inmigración son MALAS. México hace una FORTUNA de los EE. UU., Durante décadas, puede solucionar fácilmente este problema. ¡Es hora de que finalmente hagan lo que se debe hacer!”.

La reacción

El impacto causado por la postura presidencial tuvo una esperada reacción de incredulidad y enojo de no pocos sectores del país azteca, pues hace escasas semanas el anuncio del gobierno de Estados Unidos de eliminar el cobro de tarifas o aranceles en hasta un 25% al aluminio y el acero provenientes de México y Canadá, había sido considerado por los gobiernos de ambos países como un paso adelante en la ruta a la confirmación del T-MEC o USMCA, en este año.

La reacción del gobierno mexicano expresada ante el anuncio del Presidente Donald Trump no se hizo esperar en palabras del Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard: “De acuerdo a las instrucciones del Presidente (Andrés Manuel López Obrador), hoy saldremos varios funcionarios hacia Washington, D.C. para entablar conversaciones a la brevedad con las autoridades norteamericanas. El trato a México s injusto y no tiene sentido económico para nadie”.

Por su parte, la Cámara Regional de Comercio de San Diego, en voz de su Presidente Jerry Sanders señaló categórico: “La Cámara Regional de San Diego se opone firmemente al uso de tarifas como una amenaza contra México. Esto tendría efectos perjudiciales significativos en la economía transfronteriza de nuestra región.

“México es ahora el principal socio comercial de Estados Unidos y también San Diego”, advirtió, “en San Diego no solo estamos negociando con México. Estamos produciendo juntos. La implementación de tarifas tendría graves consecuencias en la altamente desarrollada cadena de suministro integrada de nuestra región, afectando adversamente nuestros empleos locales relacionados con la fabricación y el comercio. Esta relación de coproducción avanzada ha resultado en una cadena de suministro de fabricación de $ 2.5 mil millones”.