Lucha vs. robo de gasolina ha iniciado en México, el nuevo Presidente

Por fortuna, escenas como ésta no se han vuelto a presentar, desde principios del 2017 en ciudades de Baja California, pero empiezan a hacer crisis en el centro del país. Foto-Archivo: Horacio Rentería/El Latino San Diego.

CIUDAD DE MEXICO.- El tema de la gasolina y el robo de la misma por los llamados ‘huachicoleros’ se ha convertido en México en el primer problema serio de la agenda que enfrenta el nuevo gobierno federal encabezado por Andrés Manuel López Obrador, que tomó posesión el pasado 1 de diciembre.

Y aunque su expectativa-diagnóstico es que una limpia en la corrupción prevaleciente en el país se tendría que reflejar en (los recursos y ahorro) que –se estima- generarán al país, más de 60,000 millones de pesos anuales que, según el gobierno de López Obrador, ahora se roban, en un negocio donde se implicaría a funcionarios de la empresa paraestatal Petróleos Mexicanos, los resultados tardarán en concretarse.

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Lo que si es un hecho es que distribuidoras de gasolina de los estados de Guanajuato, Querétaro, Estado de México, Jalisco, y Michoacán, entre los más afectados por la acción gubernamental en contra del hurto de combustibles han señalado que padecen un serio desabasto, lo que se refleja en grandes filas de cientos de automovilistas, desesperados de esperar, muchos con garrafa en mano, a que les sirvan la gasolina.

López Obrador y el director de PEMEX,  Octavio Romero Oropeza, sin embargo, han llamado a los ciudadanos a tener prudencia, comprensión y paciencia y aseguran que “este no es un problema de desabasto, sino de distribución”.cidente que ha sido crucial, de acuerdo con el gobierno federal mexicano, ha sido el al sabotaje causado –en varias ocasiones- al vital ducto-terminal Tuxpan-Azcapotzalco, que conduce el hidrocarburo de Veracruz a la Ciudad de México.

La pregunta, y en no pocas ocasiones señalamientos de algunos medios de información, es que es mínima la cantidad recuperada del combustible robado frente a los más de los $10,000 que según la Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros, A.C., ha significado, en mes y medio, esta estrategia gubernamental, que según esos medio no es la adecuada.

El presidente Andrés Manuel López Obrador cuestionó, por su parte, la veracidad de una nota publicada en el Wall Street Journal en el sentido de que no se estaba importando gasolina y aseguró en conferencia de prensa: “Recuerden que desgraciadamente estamos importando la mayor parte de la gasolina que consumimos, de 800 mil barriles que consumimos estamos importando 600 mil y la mayor cantidad de gasolina que se importa, entra por el puerto de Tuxpan y se traslada a Azcapotzalco, porque aquí está el centro de consumo mayor de combustibles en el país en todo lo que es la gran Ciudad de México”.

Hasta ahora el problema de distribución o desabasto –según el ángulo que se mire- se ha dado sólo en el centro del país y no en la frontera norte de México, muy probablemente por la ventaja que para sus residentes tiene el poder abastecerse del lado estadounidense.