¿Qué puedo hacer para que mi niño desayune?, si tiene problemas para que su hijo desayune antes de salir a clases, lea los siguientes consejos

En la carrera diaria por llegar a la escuela a tiempo, el desayuno no es prioridad para millones de estudiantes. “Te quita tiempo”, “no me da hambre tan temprano”, “prefiero dormir”, son algunos de los argumentos frecuentes de niños y adolescentes en medio de las prisas.

Desayunar puede ser un reto para muchos niños, pero es esencial; no solo porque es la primera comida del día, además, cuando los papás fomentan en sus hijos el hábito del desayuno, les están enseñando el valor de la nutrición en la salud y demostrando que los alimentos contienen las vitaminas necesarias para crecer, aprender y tener éxito en la vida. “El desayuno no tiene que ser huevos con pan y fruta, no necesita ser una comida muy elaborada que requiera mucho tiempo,” señala Karina Díaz Ríos, experta en nutrición de la División de Agricultura y Recursos Naturales de la Universidad de California UC ANR, quien sugiere desayunos prácticos y nutritivos.  “Para acostumbrarse a desayunar se puede empezar poco a poco, comiendo algún alimento a la misma hora, podría ser un vaso de leche con un plátano, o un yogurt, o algo rápido que no sea tan llenador y que sea factible consumir día a día.”

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“Los niños necesitan suficientes proteínas y minerales como el calcio, magnesio, hierro para formar huesos y músculos fuertes. Necesitan la energía de las grasas y carbohidratos para que su cuerpo se mantenga funcionando, sus sistemas y tejidos celulares sigan creciendo, y su cerebro se desarrolle adecuadamente,” señala Karina Díaz Ríos.

Para establecer el hábito de desayunar, lo primero es fijar horarios para las actividades del día: como jugar, comer, dormir y desayunar porque esto ayuda a adquirir una vida saludable. “Los seres humanos somos seres de costumbre y desde que estamos chiquitos, nos movemos por rutina. Si no estamos acostumbrados a hacer algo, vamos a tener dificultad de empezar a hacerlo las primeras veces,” sostiene Díaz Ríos.

Otra opción es inscribir a los hijos en el desayuno escolar que se ofrece gratis o a precio módico en muchas escuelas públicas y que a partir del próximo año 2019 – 2020 estarán disponibles a todos los estudiantes de las escuelas públicas de California, según la nueva ley estatal AB 3043.

Investigaciones de UC ANR indican que los niños que participan en el Programa Nacional de Desayunos son menos propensos a tener deficiencias de nutrientes, comen más frutas, verduras y leche; y consumen menos alimentos procesados que los niños que no lo hacen.

“Hemos encontrado que los desayunos y almuerzos que se ofrecen en la escuela tienden a ser más saludables que los alimentos que traen de casa los niños, y que son generalmente alimentos empacados que son fáciles de llevar en la lonchera, pero no son necesariamente los más nutritivos,” indica Lorrene Ritchie, directora del Instituto de Políticas de Nutrición de UC ANR.

A pesar de que el desayuno escolar es un programa, subsidiado con fondos federales, para el bienestar de la niñez, muchos no lo aprovechan.  Por cada 100 niños que participan en los almuerzos escolares, solo 53 están inscritos en el desayuno escolar, según la Asociación Nacional de Nutrición Escolar.

Los estudiantes que no desayunan llegan a la escuela con hambre, cansados y tienen dificultades para poner atención a la maestra. Reportan más ausencias y tienen un riesgo mayor de obesidad y otros problemas como diabetes.

Díaz Ríos define la falta de desayuno como la pérdida de una oportunidad para consumir los nutrientes esenciales para el crecimiento. Además, se ha comprobado que el desayuno escolar favorece aun más a los niños que presentan desnutrición. “El beneficio, en niños que están mal nutridos, es más pronunciado porque su cuerpecito está ávido de vitaminas, minerales y energía para crecer. Y cuando a estos niños se les somete a un desayuno constante responden mejor en el desarrollo de sus habilidades cognitivas,” sostiene Díaz Ríos.

He aquí algunas de las puntos sobre la importancia del desayuno que son parte de la investigación nacional Making the Case y en donde se menciona un estudio de UC ANR:

• Los niños desnutridos tienen más probabilidades de ser hiperactivos, ausentes o tardíos; tienen más problemas de comportamiento; tienden a repetir un grado y requieren más educación especial y servicios de salud mental.

• Los aumentos en la participación en los programas de desayuno escolar están asociados con la mejoría en los exámenes de matemáticas y lectura, aumento en la asistencia diaria, mayor participación en clase y reducción en el ausentismo.

El desayuno escolar beneficia a todos:

• A los niños les ayuda a estar bien alimentados, listos para aprender.

• A los padres les garantiza que sus niños estarán saludables.

• A las escuelas les ayuda a reducir el ausentismo escolar y por consiguiente, a mejorar sus finanzas, pues cuando los niños no asisten a las escuelas el presupuesto escolar se reduce.

• Al incluir más frutas y verduras, los agricultores también se benefician porque las escuelas compran directamente de granjas locales gracias al programa nacional denominado Farm to School.

• Al probar nuevos alimentos en la escuela, la familia entera se beneficia.

“A veces los niños tienen oportunidad de conocer nuevos alimentos a los que no están expuestos en sus casas lo que repercute en la alimentación de la familia ya que cuando van a su casa pueden pedirlos y así se extiende a todos.”

Con el propósito de ofrecer a los niños alimentos nutritivos, las escuelas han vencido varios retos y han encontrado mucho apoyo. UC ANR ha creado varias herramientas para mejorar los alimentos en las escuelas, entre ellas el sitio en internet Good Food for Local Schools con información sobre alimentos nutritivos y sustentables.