Entablan demanda por uso de plomo; ningún nivel de exposición al plomo es seguro para los niños y niñas

Organizaciones comunitarias demandaron a la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) de la administración Trump por no establecer estándares de protección contra el riesgo de plomo para viviendas antiguas e instalaciones ocupadas por menores como las guarderías y las escuelas. Los estándares de protección actualizadas en junio determinan si el plomo que se encuentra en las casas, las instalaciones para cuidado infantil y el suelo que los rodea presentan un riesgo. Pero los estándares que la administración Trump reveló son demasiado laxos para proteger a las familias.

“La EPA de esta administración tenía la oportunidad de seguir la ciencia convencional y actualizar correctamente estos estándares para el beneficio de los menores”, dijo Eve Gartner, abogada de Earthjustice. “Sin embargo, no aprovechó esa oportunidad y le otorgó a las familias una regla que no hace lo suficiente por proteger a los niños y niñas”.

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“Los estándares actuales dan como resultado inspecciones que no identifican hogares o escuelas con peligrosos niveles de plomo”, acotó la coalición de organizaciones que representa Earthjustice. “Cuando eso ocurre, los dueños de vivienda y otros no toman medidas para reducir la presencia de plomo, haciendo que las familias y menores respiren altos niveles de plomo. Esto es ilegal e intolerable”.

No existe un nivel seguro de exposición al plomo para los menores, de acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, y cerca de medio millón de niños y niñas en Estados Unidos tienen niveles de plomo en su sangre lo suficientemente altos para que califique como envenenamiento por dicho químico. Aún en cantidades pequeñas, el plomo puede causar daños irreversibles en los menores con un coeficiente intelectual disminuido, dificultades de aprendizaje y discapacidad auditiva. La pintura basada en plomo se desintegra con el tiempo y contamina el polvo presente en los hogares y escuelas. La presencia de plomo en la tierra alrededor de estas instalaciones es también un factor de exposición para los menores.

El mes pasado, una investigación de la cadena radial WYNC y el sitio de noticias locales Gothamist reveló contaminación de plomo por causa de la pintura deteriorada en cuatro escuelas primarias públicas en Nueva York. Algunas de las aulas registraron niveles de plomo 100 veces más alto que el estándar de la ciudad. Dado que los estándares son anticuados a nivel nacional, es improbable que este sea un caso aislado en el país. De hecho, entre 2016 y 2017, cerca de 15,2 millones de estudiantes se matricularon en distritos escolares que encontraron pintura basada en plomo en sus edificios, de acuerdo a un sondeo de la Oficina de Contabilidad del Gobierno emitido el mes anterior.

Uno de los casos más comunes de envenenamiento por plomo entre los menores es la ingestión de polvo doméstico que contiene ese químico en la pintura deteriorada. No obstante, aún bajo las nuevas reglas de la EPA, 50 por ciento de los menores viviendo en casas que cumplen con las defectuosas normas de esa agencia podrían desarrollar niveles de plomo en la sangre encima del umbral que requiere una intervención médica.

La normativa actualizada de la EPA surge de una demanda que litigó Earthjustice. Gracias a esta demanda en 2017, la corte de apelaciones del noveno circuito le ordenó a la EPA actualizar sus estándares de peligro de polvo de plomo — lamentablemente obsoletos — para viviendas e instalaciones ocupadas por niños y niñas construidas antes de 1978, así como la definición de pintura basada en plomo. Sin embargo, esta actualización, así como su versión anterior, no protege a los niños y niñas del plomo.