Prestigiosos hospitales se lanzan al negocio de terapias con células madre no aprobadas

El segmento de seis minutos imita a un programa de entrevistas matutino, con un presentador impecable que entrevista a los invitados alrededor de una mesa de café. El doctor Adam Pourcho exalta los beneficios de las células madre y la “medicina regenerativa” para curar las articulaciones sin cirugía. Pourcho, especialista en medicina deportiva, dice que ha usado inyecciones de plaquetas para tratar su propio dolor de rodilla y una lesión en el tendón del codo. Con el brazo extendido, dice: “está completamente curado”.

Brendan Hyland, profesor de gimnasia y entrenador de atletismo, describe cómo soportó un intenso dolor en el talón durante 18 meses antes de hacer una cita con Pourcho. Asegura que, cuatro meses después de las inyecciones, no siente dolor y hasta ha hecho una caminata de 40 millas.

- Advertisement -

“No tengo ningún dolor que me impida hacer lo que quiero”, dice Hyland.

El tono animado del video imita los comerciales informativos utilizados para promover las clínicas de células madre, varias de las cuales han estado en apuros con los reguladores federales, dijo el doctor Paul Knoepfler, profesor de biología celular y anatomía humana en la escuela de medicina de la Universidad de California-Davis. Pero este video de marketing no fue filmado por un operador poco conocido.

Fue auspiciado por Swedish Medical Center, el proveedor de salud más grande sin fines de lucro en el área de Seattle.

Swedish es uno de los numerosos hospitales y sistemas de salud prestigiosos, entre ellos la Clínica Mayo, la Clínica Cleveland y la Universidad de Miami, que han ingresado en el lucrativo negocio de las células madre y las terapias relacionadas, incluidas las inyecciones de plaquetas.

Los tratamientos típicos consisten en inyectar las articulaciones de los pacientes con sus propias células grasas o de médula ósea, o con extractos de plaquetas, fragmentos celulares conocidos por su papel en la coagulación de la sangre. Muchos pacientes buscan medicina regenerativa para evitar la cirugía, a pesar que las pruebas que respaldan estas terapias experimentales son muy escasas, dijo Knoepfler.

Los hospitales dicen que están brindando opciones a los pacientes que han agotado los tratamientos estándar. Pero los críticos sugieren que los hospitales están explotando a pacientes desesperados y se están beneficiando de tratamientos modernos, pero no probados.

La Administración de Drogas y Alimentos (FDA) está intentando cerrar clínicas que ofrecen terapias con células madre no aprobadas, que se han relacionado con varios casos de ceguera y al menos 12 infecciones graves. Aunque los médicos generalmente necesitan una aprobación previa para tratar a los pacientes con células humanas, la FDA ha establecido algunas excepciones, siempre y cuando las células cumplan ciertos criterios, dijo Barbara Binzak Blumenfeld, abogada que se especializa en leyes de alimentos y drogas en Buchanan Ingersoll & Rooney, en Washington.

Los hospitales como Mayo tienen cuidado de seguir estos criterios, para evitar entrar en conflicto con la FDA, explicó el doctor Shane Shapiro, director del programa Regenerative Medicine Therapeutics Suites en el campus de la clínica en Florida.

“Costosos placebos”

Si bien los tratamientos con células madre que se realizan en hospitales pueden ser legales, no hay pruebas sólidas de que funcionen, dijo Leigh Turner, profesora asociada del Centro de Bioética de la Universidad de Minnesota, quien ha publicado una serie de artículos que describen el tamaño y la dinámica del mercado de células madre.

“La aprobación de la FDA no es necesaria y los médicos pueden afirmar que no están violando las regulaciones federales”, dijo Turner. “Pero solo porque algo sea legal no lo vuelve ético”.

Para los médicos y hospitales, las células madre son dinero fácil, dijo Turner. Los pacientes suelen pagar más de $700 por tratamiento con plaquetas y hasta $5,000 por inyecciones de células grasas y médula ósea.