Servir a su comunidad el objetivo primordial con el que nació Border View Family YMCA, afirma su nueva directora

Gaby Millán, al centro, vestido rojo, se ha ganado el aprecio de las personas que acuden al centro familiar. Foto: Horacio Rentería/El Latino SD.

SAN DIEGO.- Nació y creció en una unidad de departamentos localizados en el Boulevard del Sol, por eso le viene como algo muy familiar y connatural convivir y ayudar a los miembros de esa comunidad.

Gaby Millán ha sido nombrada directora ejecutiva de la sucursal Border View Family YMCA en el sur del condado de San Diego (ubicada en el 3601 Arey Dr., en sur San Diego) y narra en exclusiva a El Latino San Diego cuándo surgieron estas instalaciones y cómo se lleva cabo la administración de las mismas.

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“Abrimos las puertas en 2011, así que teníamos programas aquí en la comunidad, pero no contabamos con un edificio. En Beyer teníamos unas oficinas donde administrabamos programas en las escuelas y en los parques, y luego miramos la necesidad de tener más programas y los equipos para hacer ejercicio”, afirmó.

Millán destacó el programa de guardería y de becas disponibles para los niños y jóvenes.

“La verdad”, expresó, “es que cuando los ingresos de la familia son bajos, los niños a veces que trabajar para poder sobrevivir”.

Gaby nos recibió en la oficina de juntas y dijo en este sentido: “Así que tenemos becas disponibles para las familias (e individuales) de bajos ingresos, que les ayudan a participar en programas como escuela, deporte o natación, entre otras actividades”.

La entrevistada señaló que las becas representan el 34% de lo que reciben nuestros miembros, una cantidad de poco más de $230,000 anuales”.

Indicó que el proceso para que las personas reciban las becas es sencillo y basta con que demuestren que realmente las necesitan y/o los documentos que confirman que están recibiendo becas en otros lugares, los cuales, por lo general son aceptados.

Al preguntarle más detalles sobre el proceso, dejó claro que la entrevista con los interesados es personal, y “de uno a uno”; eso les puede dar confianza a las familias para que vengan; las becas están disponibles durante todo el año, pero tienen una duración de un año, desde que son aprobadas”.

Mostrando evidente satisfacción y entusiasmo por la interacción que existe con los solicitantes del servicio, añadió: “Lo bueno de los programas es que tenemos niños, adultos…Los padres, los abuelitos; lo más suave que tenemos aquí es que tratamos de incluir a toda la familia”.

Recordó que aunque ella buscaba ser Maestra de Estudios Chicanos, al haber empezado, cuando tenía 18 años de edad, como voluntaria en YMCA, hace alrededor de una década, ha permanecido en esta organización, cuya prioridad es la familia.

 

“Este no es componente nomás de uno, sino de los padres, los tíos, los niños, los abuelos (adultos mayores) y la familia”, dijo en referencia a la importancia que para ella reviste esta institución, cuya base descansa precisamente en eso: servir a la unidad familiar y su comunidad.

Gaby durante la entrevista. Horacio Rentería/El Latino SD.

Una joven, utilizando los aparatos de la sala de ejercicios.