Artritis causa ausentismo; las mujeres entre la tercera y cuarta etapa de la vida son más proclives a padecer la enfermedad

La deformación de los dedos es un claro indicativo de la artritis reumatoide. Foto: saludisima.com.

SAN DIEGO.- La artritis reumatoide afecta entre el 1 y 1.5 por ciento de la población mundial. Se trata de una enfermedad inflamatoria de causa autoinmune que ocasiona inflamación y destrucción de tejidos por anticuerpos propios. Es un padecimiento crónico potencialmente incapacitante para el que no existe cura.Cifras oficiales de la Organización Arthritis Rheumatism revelan que la artritis reumatoide es una de las mayores causas de ausentismo y retiro laboral prematuro en el mundo.

A nivel continental, 34 millones de personas de origen latinoamericano presentan discapacidad permanente y 140 millones discapacidad temporal a causa de las enfermedades reumáticas.

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Existen más de 100 tipos de artritis y enfermedades asociadas. Entre las más comunes están la artritis reumatoide, espondiloartritis y la artritis psoriásica; la de mayor impacto es la artritis reumatoide.

La artritis reumatoide afecta tanto a las articulaciones pequeñas y medianas como muñecas, codos, manos, rodillas, tobillos y hombros, así como a otros órganos del cuerpo. como piel, ojos, corazón, sistema nervioso, pulmones, sangre y aparato músculo-esquelético.

La enfermedad suele producir daños en las estructuras articulares como cartílago, huesos, tendones y ligamentos, por lo que causa dolor y rigidez articular por las mañanas, que va afectando progresivamente la movilidad, así como fatiga y debilidad que terminan por conducir a la discapacidad de las personas afectadas.

Todavía no se sabe la causa exacta de la artritis reumatoide; sin embargo, el sistema inmunológico del cuerpo desempeña un papel importante en la inflamación y en el daño que ocasiona el padecimiento en las articulaciones. El sistema inmunológico es la defensa del cuerpo contra bacterias, virus y otras células extrañas.

En la artritis reumatoide, el sistema inmunológico ataca a las propias articulaciones y pudiera afectar a otros órganos del cuerpo. Las células del sistema inmunológico invaden los tejidos de las articulaciones y provocan inflamación. Estas células en el tejido y en el líquido de la articulación producen muchas sustancias, entre las que se incluyen enzimas, anticuerpos y citosinas, que atacan la articulación y pueden dañarla.

El principal factor de riesgo para la artritis es la predisposición genética, se ha comprobado que debido a ello puede aumentar hasta un 70% la posibilidad de desarrollarla.

Los genes que están asociados con la artritis reumatoide son más frecuentes en la población anglosajona. Sin embargo, no todas estas personas llegarán a desarrollarla. Se cree que estos genes generan, en algunas personas, una susceptibilidad o tendencia a incrementar el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Es fundamental el diagnóstico oportuno de la enfermedad mediante pruebas clínicas y de laboratorio, además de ultrasonido y radiografías.

Si el diagnóstico se realiza en los primeros 6 meses de los síntomas, se puede evitar hasta en un 80% el daño estructural en las articulaciones y mantenerlas libres de signos y síntomas.

Las mujeres entre la tercera y cuarta etapa de la vida son más proclives a padecer artritis, aunque los hombres no están exentos de padecerla.

Los síntomas varían de una persona a otra y en casi todas las personas también varían de un día para el otro, aunque siempre existe un cierto grado de artritis. En algunas personas, la enfermedad puede ser leve, con períodos de actividad (en los que la inflamación de las articulaciones empeora) conocidos como períodos de agudización. En otras, la enfermedad permanece activa continuamente y empeora, o progresa con el paso del tiempo.