Mortalidad materna ¿Por qué siguen muriendo tantas mujeres durante el embarazo y el parto?

En pleno siglo veintiuno cada año mueren más de 300 mil mujeres por causas inherentes al embarazo. Foto: Google.com

SAN DIEGO.- Más de 300 mil mujeres mueren cada año durante el embarazo y el parto o después de ellos. Además, por cada mujer que fallece al dar a luz, docenas sufren lesiones, infecciones o enfermedades.

La mayoría de las muertes maternas se deben a hemorragias, infecciones, abortos peligrosos y eclampsia (hipertensión grave con convulsiones), o a complicaciones de enfermedades preexistentes que empeoran durante el embarazo.

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En todos estos casos, la falta de cuidados o de acceso a los mismos, su elevado costo o su escasa calidad, son elementos determinantes. Malogran el desarrollo y el bienestar social, y cada año dejan a un millón de niños huérfanos de madre. Esos niños tienen más probabilidades de morir durante los dos años siguientes a la muerte de sus madres que los demás.

No hay razón para que las mujeres tengan que morir en el parto.

Hay que proporcionar a las mujeres jóvenes la información y el apoyo que necesitan para responder a sus necesidades en materia de salud reproductiva, hay que prestarles apoyo durante el embarazo, y proporcionarles cuidados, a ellas y a sus retoños, hasta que esté bien avanzada la niñez.

La inmensa mayoría de las muertes maternas se evitarían si las mujeres tuvieran acceso a servicios de planificación familiar de calidad, atención competente durante el embarazo, el parto y el primer mes después del alumbramiento, o atención postaborto y, donde esté permitido, servicios de aborto seguros.

Es necesario prestar más atención a las mujeres que viven en situaciones de conflicto o de crisis humanitaria, porque para salvar sus vidas es fundamental disponer de un sistema de salud que funcione y tenga personal capacitado.

Aunque a escala mundial no se ha alcanzado el Objetivo de Desarrollo del Milenio consistente en reducir la mortalidad materna en un 75, se han hecho importantes progresos y en muchos países la salud materna ha mejorado de forma significativa.

La Organización de las Naciones Unidas se ha comprometido a apoyar la reducción acelerada de la mortalidad materna para 2030, como parte de la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Para que esto ocurra hay que disponer de una atención de calidad a la salud reproductiva, materna y neonatal que sea accesible y aceptable para todos los que la necesiten.

Como parte de la Estrategia para acabar con la mortalidad materna prevenible, el organismo internacional y sus asociados prestan apoyo a los países para que logren este objetivo, de modo que las mujeres, las niñas y las adolescentes puedan sobrevivir y desarrollarse.