Daño irreversible, podrían padecer los niños migrantes que han sido separados de su padres, revela investigación médica

“Muchas familias inmigrantes llegan a la frontera de Estados Unidos buscando asilo por violencia relacionada con pandillas, drogas o situaciones domésticas de sus países de origen; por lo tanto, los niños pueden llegar ya con numerosas exposiciones adversas”, se afirma. Foto-Cortesía.

SAN DIEGO.- “Las consecuencias inmediatas de separar a los niños de sus padres “pueden ser fáciles de comprender: ansiedad, pérdida de apetito, falta de sueño, abstinencia o comportamiento agresivo. Ya han surgido informes de niños deprimidos, suicidas o que corren peligro de dañarse”.

Esta advertencia la hace la revista Científica de la Asociación Médica Estadounidense, que precisa en un artículo firmado por los Médicos Howard Zucker y Danielle Greene, que pese a partir de este 26 de julio, el Juez Federal de San Diego Dana Sabraw se cumpliría el plazo final o ultimátum dado al gobierno federal para que cumpla la orden de reunir con sus padres a más 2300 niños separados de sus padres en las fronteras de Texas, Nuevo Mexico, Arizona yTexas,  y llevados, muchos de ellos, a lugares tan lejanos como Illinois, Nueva York y el estado de Washington.

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“Pero incluso si los niños se reúnen con sus familias, los efectos a largo plazo pueden ser más insidiosos, permanentes o devastadores…Después de que la atención de la Nación se haya trasladado a la próxima crisis, estos niños y sus familias seguirán enfrentando los efectos físicos y emocionales, potencialmente duraderos de la separación forzada”., se advierte en la publicación.

La investigación titulada: “Potential Child Health Consequences of the Federal Policy Separating Immigrant Children From Their Parents” (Posibles consecuencias para la salud infantil de la política federal que separa a los niños inmigrantes de sus padres”, fue publicada el 19 de julio reciente.

“Eventos estresantes e impredecibles”

Al señalar que a partir del 10 de julio, “algunos niños se han reunido con sus familia, pero más de 2,000 permanecen separados de sus padres, se afirma en el artículo médico especializado que “la investigación muestra que la experiencia de múltiples eventos estresantes e impredecibles durante la infancia, conocidos, en inglés como Adverse Childhood Experiences (ACEs) y en traducción al español,  Experiencias Infantiles Adversas (ECAs), es acumulativa y produce estrés que puede tener efectos adversos sobre la salud y el bienestar a lo largo de la vida y en las generaciones posteriores”.

Advierte el artículo que “la política de separación familiar somete a los niños al menos 4 categorías de ACE: negligencia emocional, separación de los padres, presencia de violencia y encarcelamiento de los padres”.

Y precisa que aunque “el encarcelamiento de niños no es un ACE oficial, y técnicamente los niños separados no están encarcelados, pero muchos viven en instalaciones grupales administradas por el gobierno en contra de su voluntad”.

“Síntomas de depresión”

“El simple hecho de estar en estas instalaciones puede convertirse en un ACE para algunos de ellos. Además, como se mencionó anteriormente, algunos niños separados muestran síntomas de depresión y otras enfermedades mentales”, se señala en la investigación sobre el impacto psicológico.

De hecho, considera que “las medidas tomadas por el gobierno federal de los Estados Unidos durante los últimos 18 meses sugieren que la salud y el bienestar de los niños, en particular de los grupos marginados, pueden dejar de ser una prioridad”.

Y sostiene que “debido a que viven bajo entornos grupales, estos niños son ‘los miembros del hogar temporal’ de otros niños separados. Muchas familias inmigrantes llegan a la frontera de Estados Unidos buscando asilo por violencia relacionada con pandillas, drogas o situaciones domésticas de sus países de origen; por lo tanto, los niños pueden llegar ya con numerosas exposiciones adversas”.