Chocan las posturas y declaraciones de funcionarios estadounidenses en torno al asilo político

Los solicitantes de asilo político parece que no sólo son rechazados en Estados Unidos sino ‘una piedra en el zapato’ para el nuevo gobierno de México. Foto: Horacio Rentería/El Latino San Diego.

SAN DIEGO.- Las posturas encontradas entre los gobiernos de Estados Unidos y México, en materia de política migratoria, se pusieron de manifiesto.

Primero fue la Secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, la que anticipó que los migrantes solicitantes de asilo que se encuentran en Estados Unidos, serán deportados y regresados a México, para que allá, en base al programa Permanecer en México (“Remain in Mexico”) se les ofrezca un asilo temporal y esperen la resolución a su petición.

- Advertisement -

Pero no fue muy lejos por la respuesta, pues inmediatamente el Doctor Tonatiú Guillen López, director del Instituto Nacional de Migración y ex presidente del Colegio de la Frontera Norte (Colef), le reviró con una respuesta inequívoca:

“México no tiene la

capacidad legal”

Durante la presentación de la campaña “No A la Xenofobia” aclaró que México no tiene  la capacidad operacional o legal , en el corto  plazo, para procesar a solicitantes de asilo en su territorio.

Secundándolo en su postura, la Secretaría de Relaciones Exteriores, a través de su Consultor Jurídico, Alejandro Alday González, precisó que “México reafirma su derecho soberano a rechazar el ingreso de extranjeros a su territorio, en ejercicio de políticas migrantes.

Y especificó que (1) sí “autorizará, por cuestiones humanitarias y de manera temporal, el ingreso de ciertas personas extranjeras provenientes de Estados Unidos que (A) hayan ingresado a ese país por un puerto de entrada o que hayan sido aprehendidos en puertos de entrada; (B) hayan sido aprendidos entre puertos de entrada o (C) hayan recibido un citatorio para ser entrevistadas por las autoridades migratorias de ese país y hayan recibido un citatorio para presentarse ante un Juez de Migración.

“No ha firmado

ningún acuerdo”

Sin embargo, en respuesta implícita a lo declarado por la Secretaria Nielsen, salió Marcelo Ebrard, Secretario de Relaciones Exteriores de México, buscando dejar claro que “México no ha firmado acuerdo alguno con Estados Unidos sobre solicitantes de refugio o asilo político”.

“Ni hemos firmado un tratado, ni lo vamos a hacer, ni se va a hacer todo el procedimiento de asilo en México”, señaló el también ex jefe de Gobierno de lo que antes fue Distrito Federal y ahora se conoce con el nombre oficial de Ciudad de México.

A nivel local, la organización activista Consorcio de Derechos Humanos, consideró que el plan “El Plan “Permanecer en México”, acordado por México, viola nuestras obligaciones legales y morales para con las personas que huyen de situaciones peligrosas y que ponen en peligro la vida y que piden seguridad y protección en las fronteras de nuestra nación. Forzar a las familias que buscan asilo a esperar en México socava el debido proceso y el acceso a un asesor legal, lo cual es crítico para sus casos”, advierte en un comunicado.

“Los pone en peligro”

Y en voz de la Presidenta de esa organización, Lillian Serrano, indicó que “tenemos la obligación legal y moral de brindar seguridad y protección a las familias que literalmente están compitiendo por sus vidas. Este plan pone en peligro a las personas que solicitan asilo, ya que muchos de ellos no están seguros en México y pueden convertirse en blancos fáciles para los contrabandistas y organizar el crimen.  (Por lo tanto), se debe permitir que estas familias puedan presentar su caso y ser liberadas a la seguridad y el cuidado de nuestras comunidades mientras se procesan sus casos”.

“Estamos en nuestro mejor momento cuando vivimos por nuestros valores de compasión, dignidad y respeto. Sin embargo, este plan saca lo peor de nosotros porque obligará a muchas familias con reclamos legítimos a regresar por error a las situaciones peligrosas de las que huyeron. Al final del día, debemos tratar a las familias que llegan de la misma forma en que quisiéramos que nuestros propios seres queridos sean tratados”, concluye el reporte de prensa divulgado por el Consorcio de Derechos Humanos.