En espera de respuesta a su solicitud de asilo de cientos de migrantes, pero crece el número de solicitantes

Madres y sus hijos (as) esperan sentadas (os) en una banqueta. Foto: Horacio Rentería/El Latino San Diego.

TIJUANA, B.C.- Josué Ernesto Gallardo Hernández llegó a esta frontera procedente del Departamento de Soyapango, San Salvador y se encontraba, la mañana del viernes 14 de diciembre, en espera de que llegara la tarde para internarse, legalmente, a San Diego para formalizar su petición de asilo político.

Josué Ernesto se encontraba, al momento de la entrevista, en compañía de su amiga Marlene Valladares, también de nacionalidad salvadoreña y quien residía, antes de iniciar esta aventura, en el Departamento de Zacatecoluca La Paz, ubicado a unas dos horas de distancia del de Soyapango.

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“Hoy en la tarde pasamos del otro lado y presentamos la petición a Estados Unidos, esperando que nos ayude con asilo”, dijo esperanzado.

Al preguntarle que esperaba como respuesta: “Yo, la verdad, que nos apoyara porque la verdad somos personas marginadas, necesitadas y venimos huyendo de la pobreza y de la violencia. Más que todo por los hijos, por los niños”.

El reportero le recordó que mexicanos han expresado enojo en las redes sociales y los medios de comunicación por lo que ellos (as) califican como una actitud sobrada de parte de varios centroamericanos, especialmente hondureños, dijo:

“No estoy de acuerdo con ese comportamiento, la verdad es mejor hacerlo así, por la vía pacifica y legal., aunque tengamos una espera bastante larga”.

¿Si te negaran el asilo político, estarías dispuesto a solicitar trabajo en México”, le preguntamos.

“Soñamos con el Sueño Americano”

“Es bien difícil como salvadoreño regresar a El Salvador. y  yo no tengo papeles mexicanos”, respondió. Pero si los piden, te los darían, no como mexicano, sino como un extranjero que va a trabajar en México. Al menos eso fue lo que prometió el presidente Andrés Manuel López Obrador, acotamos.

“Pero la verdad todos soñamos con el sueño americano, por los niños, porque en México si hay muchas oportunidades. México es bonito, gracias a que es un país grande y tiene de todo. Pero la verdad buscamos el sueño americano”, expresó.

Josué Ernesto fue entrevistado en las inmediaciones de lo que llaman las instalaciones de ‘El Chaparral’, a un costado de la entrada al puente peatonal conocido como PedWest, donde cientos de mujeres, niños y hombres esperaban parados o sentados a que les tocara su turno para solicitar asilo político al gobierno estadounidense.

Ahí y justo frente a una pequeña mesa y un reducido espacio una mujer y un hombre atendían a personas que hacían fila para anotarse en un cuaderno, muchos de ellos (as) cargaban en sus manos desgastadas credenciales de cartoncillo y otros, los más jóvenes, aportaban datos observando su celular.

Extraña explicación

Mauricio, quien se identificó como hondureño y apoyaba en la tarea de registro de las personas, indicó que al momento de la entrevista –alrededor de las 10:30 a.m., había anotados alrededor de 1749 personas, pero como cada persona representa un cupo de 10, significaba que en realidad serían 17490 personas, los solicitantes de asilo.

Se le preguntó por qué había crecido tanto la cifra de solicitantes cuando las autoridades han mencionado un número de alrededor de 7 mil personas, procedentes de los países centroamericanos, el joven –quien también es un inmigrante y quien pidió que no se les tomara fotografía porque la violencia se había desbordado en su país- señaló que lo que pasa es que en esa lista se encuentran no sólo centroamericanos sino de “muchas nacionalidades, como haitianos, rusos y otros muchos”.

De acuerdo con Irineo Mújica, miembro de la organización activista Pueblo Sin Fronteras y quien ha encabezado varias manifestaciones, hasta la recha únicamente han solicitado un aumento en el número de personas que diariamente son atendidas en su solicitud de asilo.

Cambian ‘los líderes’

Pero el propio Múgica, que al principio aparecía como cabeza visible de este movimiento ha sido rebasado, reconoció que en la más reciente manifestación, en el que un nuevo líder que se identificó como Alfonzo Guerrero Ochoa y quien encabezó la marcha al Consulado de Estados Unidos en Tijuana y la delegación regional del Instituto Nacional de Migración (de México), no fueron avisados y la inició por cuenta propia.

La sorpresa es que en esta marcha, los líderes presentaron un documento (“pliego petitorio” con diversos puntos) al Consulado estadounidense en el que se afirma que “cientos de inmigrantes” demandan el pago de $50,000 a cada uno, para regresar  voluntariamente a sus países de origen y desistir de su intento de ingreso a territorio estadounidense.

Cabe recordar, por otra parte, que la organización “Pueblo sin Fronteras” enumeró las razones por las que un grupo de migrantes se  “declararon en huelga de hambre” en las instalaciones conocidas como ‘El Chaparral”, en Tijuana. Los puntos son: “Hacer más rápidos y expeditos los procesos de asilo; poner fin a las deportaciones; vigilancia por Observadores de Derechos Humanos; Liberar nombres de deportados y que se establezca una Comisión de Asilo por parte del gobierno mexicano”.

“Inmigración ilegal cuesta $200 millones al año”: Trump

Para no variar, el presidente Donald Trump escribe –en su cuenta de twitter- su acostumbrada alusión al fenómeno migrante, pero desde su muy particular punto de vista: “La inmigración ilegal le cuesta a los Estados Unidos más de 200 mil millones de dólares al año. ¿Cómo se permitió que esto sucediera?”.