Celebran aniversario Casa de Milagros y Nosotros, han sacado del alcohol y las drogas a dos mil 700 personas en los últimos 30 años

SAN DIEGO.- A los 17 años de edad Julie Arce había perdido el sentido de la vida por su adicción a las drogas y el alcohol. Fueron necesarios 22 meses de rehabilitación y mucha fuerza de voluntad para ser de nuevo una persona feliz al lado de su familia.

Gracias al programa de recuperación de Casa de Milagros, Julie lleva ya 14 años lejos de las adicciones.

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“Era homeless, fui a la cárcel varias veces y antes de que me dejaran ahí permanentemente un juez me dio la opción de ir a Casa de Milagros y a partir de ahí mi vida cambio”, dijo en entrevista para El Latino.

Después de ser alumna de la casa de rehabilitación Casa de Milagros, Julie se incorporó al equipo de trabajo para ayudar a las nuevas integrantes con las que comparte su experiencia.

Casa de Milagros atiende a mujeres de 18 a 52 años a las que les ayuda a ser productivas en la sociedad.

El 70 por ciento de las residentes son latinas y llegan de la cárcel y de los Servicios de Protección Infantil (CPS por sus siglas en inglés) o de las calles.

José Vásques es otro ejemplo de persistencia y disciplina al querer dejar los vicios al alcohol y las drogas. Las calles de San Diego fueron su hogar en la adolescencia “hasta que un día tomeé la decisión de decir basta, hasta aquí”, compartió en entrevista.

José llegó a la casa de rehabilitación Nosotros, que atiende a hombres, el 24 de junio de 2002 derrotado emocional y físicamente. Permaneció 13 meses internado, tiempo que le ayudó para volver a reunirse con sus hijos.

Ahora Vásques trabaja para los programas de prevención de adicciones, educación y tratamiento de Vista Hill que asisten a niños.

Las casas de rehabilitación de MAAC festejaron el aniversario número 30 de Casa de Milagros, donde se han atendido a mil 100 mujeres, y número 25 de Nosotros donde han ayudado a mil 600 hombres.

Al ritmo de música de jazz y compartiendo aperitivos, los invitados especiales, patrocinadores y familiares celebraron los éxitos de estas casas asistenciales.

“Hoy en día existe más adicción en las calles y se venden drogas muy baratas que hacen bastante daño, por lo que todavía hace falta ayuda”, declaró para El Latino el presidente y director ejecutivo de MAAC, Arnulfo Manríquez.

Las casas de rehabilitación cuentan con 17 camas, por lo que las listas de espera son largas.

Una vez que la persona adicta ingresa a una de las casas de rehabilitación se obliga a no ver a su familia durante treinta días y su estadía depende de la voluntad que tenga para ajustarse a las actividades y entrenamientos.

José Vásques recomienda a los padres de familia que conversen más con sus hijos, que conozcan sus amistades y estén alertas ante posibles casos de adicción.

Los problemas de consumo de alcohol y drogas siguen aumentando no sólo en San Diego sino a nivel nacional e internacional. Estas son las causas por las que se estén cometiendo más crímenes, puntualizó Julie Arce.

Michelle Salazar

Ellatinoonline.com