Guatemala y su Mini-Primavera Árabe

Un mes atrás, Guatemala realizo su propia versión de “Primavera Árabe.” De conformidad con la Constitución, de la Republica, el Congreso votó a favor de quitarle al Presidente la inmunidad de la cual gozaba. El señor Presidente, Otto Pérez Molina, general retirado, renunció a su cargo por haber sido acusado de delitos de corrupción; este compareció ante el tribunal y fue enviado a prisión preventiva. Este hecho fue después de que su vicepresidente renunciara unos meses antes por relacionarla con una estafa de fraude aduanera.

Luego, el 6 de septiembre, un comediante (con un título de licenciado en Administración de Empresas) ganó la primera vuelta de las elecciones presidenciales.

- Advertisement -

Se trata de un importante cambio de paradigma. Hace menos de dos décadas, este país centroamericano perpetuamente violento y crónicamente subdesarrollado, terminó su guerra civil de 36 años, en el que se calcula que 200.000 personas murieron o fueron desaparecidas. Aún hace unos pocos meses, la política de Guatemala y sus servicios de seguridad, no tomaban amablemente a disentir. Aunque en 1996 los acuerdos de paz fueron otorgados, Guatemala sigue siendo un país donde el pueblo no tiene voz ni esperanza, se queda pobre, incluso, con la llegada del Tratado Libre de Comercio (Estados Unidos-Centroamérica).

El poder económico no cambió y las mismas familias adineradas se quedaron ricas, con la compra y venta de los políticos y funcionarios del gobierno, proporcionando impunidad. La guerra civil también dio paso a las actividades de drogas y extorsiones ilícitas. El asesinato es la norma, y pocos crímenes consiguen ser procesados. No es de extrañar, que sólo el año pasado, algunos de los 70.000 migrantes centroamericanos, muchos de ellos menores de edad se dieron por vencidos y llegaron al norte.

La Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), un organismo independiente establecido con el apoyo de las Naciones Unidas, y autoridades legales, comenzaron a ganar fuerza en su lucha contra corrupción y las estructuras de seguridad clandestinas. Investigaciones por la CICIG involucran en el escándalo de corrupción, al ex-Presidente, donde empresarios ofrecieron sobornos a funcionarios en lugar de pagar los derechos de aduana mientras que los servicios públicos básicos sufrieron.

En este caso la ley juzgará si el ex-Presidente es culpable o no. Este es un paso importante como Guatemala comienza a construir el Estado de Derecho. Todavía puede ser una oportunidad para la democracia en la región. Hace apenas unos meses, era inimaginable que los manifestantes podrían ocupar la plaza central del país sin abusos contra los derechos humanos, en una ofensiva por las fuerzas de seguridad. Pero durante meses manifestantes se reunieron pacíficamente en un esfuerzo por hacer oír su voz, lo demuestran los más de 100.000 ciudadanos que se reunieron en la capital para exigir la renuncia del Presidente y que fuera devuelto el dinero robado.

Y luego, todo cambio. Otto Perez Molina renuncia a la Presidencia de la Republica, se presenta ante las autoridades competentes y estos lo declaran con prisión preventiva. Mientras la ley del derecho se respeta y se sigue.

Tras el imperio de la ley, el pueblo de Guatemala han demostrado que, con un poco de ayuda de la comunidad internacional, una democracia una vez que lucha, puede tomar las medidas necesarias

para poner fin a un ciclo de impunidad, la corrupción y la inseguridad pública. La estrategia de Estados Unidos ayudara a Guatemala a prevenir los flujos migratorios repentinos. Esperemos que esto no sea un problema pasajero y que la primavera mini-árabe de Centro América Central no vaya en el camino de la Primavera Árabe de Oriente Medio – violenta, represiva, corrupta e inestable.

Cooper es profesor en California Western School of Law y dirige Proyecto ACCESO. Rivas recibió su Juris Doctor de California Western School of Law en mayo 2015 y es un inmigrante de primera generación de Guatemala.

Por James Cooper y Marcelo Rivas