¡ Opiniones indecorosas podrían acabar con su carrera !

Varios trabajadores que sirven de asistentes en las oficinas de gobierno a nivel local y federal han hablado de más y les podría costar su carrera.

Aparte de la gran inversión en su preparación académica y su trabajo en escalar los niveles en promoción para llegar a ser quienes fueron, – ahora dado los hechos, seguramente se han de sentir avergonzados

- Advertisement -

que todo mundo se dio cuenta de sus opiniones indecorosas.

La mas reciente fue una trabajadora de la oficina de la regidora Lorie Zapf en la ciudad de San Diego. Todavía no la han despedido porque es algo muy delicado despedir a alguien del sector publico por expresar

su opinión. Pero, la empleada cuyo nombre es Shirley Owen, se expreso muy pobremente al decir en voz alta mientras trabajaba como asistenta de la regidora en una función para inaugurar a regidores nuevamente elegidos.

Se trató de que había unos manifestantes expresándose contra la brutalidad policíaca. En vez de respetar la libertad fundamental por la expresión de los protestantes, la empleada dijo: “ son unos idiotas” y “ me gustaría darles unos balazos”.

Esta forma de expresión es brutalidad verbal e intolerancia, prácticamente fuera de lo que los ciudadanos esperamos de nuestros representantes y su equipo de confianza. Por eso creo que Shirley Owen ha dañado su carrera permenentemente .

Otra empleada, esta vez una asistente de un congresista en Washington también abrió controversia al atacar verbalmente en los medios sociales a las hijas del presidente Obama. Aunque después quiso hacerse para atrás, sus comentarios en las redes sociales la llevaron a distanciarse de su carrera que seguramente le costó sacrificio y gran inversión lograr. Es que no es fácil llegar a trabajar en la legislatura federal estadounidense. Elizabeth Lauten, la empleada del congresista republicano Stephen Fincher fue quien decidió renunciar pero es que su carrera no iba poder continuar después de que la reacción a sus comentarios indecorosos causaron el escándalo en plena semana del día de acción de gracias.

Vale difundir que las opiniones indecorosas no solo le perjudican el trabajo a los burócratas o políticos si no también podrían resultar en el despido de un trabajador de restaurante, una constructora, oficina, escuela o empresa.

Para no mezclar su convicción privada con el profesionalismo que se requiere en el trabajo, piense bien antes de expresarse. Bien dice el dicho estadounidense- si no tiene nada bueno que decir, mejor no hable.

Los derechos a la expresión libre no se pueden confundir con la responsabilidad de ser responsables al hablar. En los casos de Shirley Owens y Elizabeth Lauten lo peor que les pasó es que ahora son famosaspor ser groseras e irreverentes. ¿Quién las va emplear así ?

*Sara Gurling es la directora de organización comunitaria del ACLU de San Diego y Condado de Imperial. Conocida como activista humanitaria laboral pro-justicia. Es presidenta de la organización humanitaria Ángeles de La Frontera. Ha laborado como representante de trabajadores por diecisiete años. Fue vicepresidenta del Concilio Laboral del Condado de Orange y es maestra de estudios laborales en San Diego City College.